Mi nombre es Carlos, sufrí fobia social hasta los veinticinco años, además de otros trastornos de ansiedad. En esta página web, trato de plasmar mi experiencia y mis conocimientos acerca de este trastorno de ansiedad, que puede llegar a destrozar la vida de una persona.

Si tienes fobia social, muy probablemente tienes dificultades para hacer amigos nuevos y crear conexiones genuinas con ellos, así como dificultades para llegar a encontrar pareja. Seguramente te aterra la idea de tener que hablar en público, ser el centro de atención en una fiesta o evento social, y te cuesta integrarte plenamente en un nuevo grupo de gente, como por ejemplo en el trabajo, o en cualquier otra circunstancia en la que tienes que relacionarte con desconocidos.

 

También habrás desarrollado estrategias de evitación, es decir, que tratas de evitar en la medida de lo posible todas esas situaciones que te generan ese profundo sentimiento de ansiedad y ese miedo al rechazo y a ser evaluado por los demás. Yo he pasado también por todo eso, y sé hasta qué punto la fobia social puede llegar a hacerte infeliz, a hacerte sentir como un «bicho raro», a sentirte solo, y a sentir una profunda frustración a nivel social, sentimental y sexual.

 

 

El consejo más importante que existe

El consejo más grande que puedo darte es que busques ayuda profesional. Es muy complicado llegar a poder superar la fobia social por uno mismo. En mi caso, pasé por dos psicólogos (en épocas distintas de mi vida cada uno), y puedo decir, que los dos me ayudaron mucho; y que especialmente la terapia con el segundo psicólogo, marcó un antes y un después en mi vida. Fue el paso que permitió que salir de la situación en la que estaba.

Pero debo advertirte que un psicólogo te va a enseñar las herramientas necesarias para que puedas superar el problema, pero eres tú quien debes aplicar todas esas herramientas y conceptos a la realidad de tu vida. Eres tú quien debes enfrentarte a tus miedos y a las dificultades propias del tratamiento, y eso nadie lo puede hacer por ti. En mi caso, un elemento fundamental para poder superar el problema fue el profundo dolor emocional y soledad que me estaba causando este problema. Aprendí a usar ese dolor emocional como una fuerza que me permitiese conseguir aquello que en otras circunstancias tal vez hubiese sido imposible.

 

Usar el dolor emocional como fuente de motivación

Era tal mi vacío sentimental, que asumí que tenía que estar dispuesto a pagar el precio de la curación. Y ese precio era estar dispuesto a aceptar la posibilidad de ser rechazado, de no tener la aprobación de los demás, en definitiva, estar dispuesto a salir de mi zona de confort emocional.

Un concepto erróneo que tienen muchas personas con fobia social, es la idea de que existe un tratamiento «mágico» al cual te sometes y milagosamente la ansiedad desaparece, tus miedos desaparecen, y uno se transforma en otra persona de la noche a la mañana como «por arte de magia».

 

 

La curación es más bien un proceso de trabajo interior, un proceso en el cual, a través de la ayuda del psicólogo, y de la terapia que este establezca (habitualmente la terapia cognitivo-conductual), uno consigue una transformación personal. Una transformación que puede llevar tiempo, que implica un cambio de creencias, mediante el cual uno consigue ver las cosas de otro modo, a forma de metáfora «llevar luz a la oscuridad», y empezar a cambiar la relación que uno tiene con sus propios pensamientos y su propio psiquismo.

 

Es la hora de ser valientes

Este proceso requiere hacerse consciente de las limitaciones de la percepción, de las «historias mentales en forma de pensamientos negativos» relacionadas con el rechazo, el ridículo, o la burla; situaciones que en realidad solo ocurren en la imaginación de la persona en forma de anticipación mental a una situación determinada. A través de la terapia, uno empieza a adquirir aquellas herramientas que le permiten enfrentarse a aquellas situaciones a las que antes le resultaba imposible enfrentarse.

De este modo, hay una exposición progresiva y controlada a situaciones que están «fuera de la zona de confort emocional». Progresivamente, la persona empieza a tener una mayor confianza consigo mismo, a adoptar decisiones, comportamientos y actitudes que hacen que su zona de emocional se vaya expandiendo poco a poco.

Y todo es un un trabajo conjunto del psicólogo y del paciente, pero para que todo ese esfuerzo se traduzca en una progresiva curación de la fobia social, se hace necesario un concepto que sería algo similar a la valentía, a la determinación, y a la fuerza de voluntad. Es eso que a uno le permite tener el valor de enfrentarse a aquellas situaciones que van más allá de la zona de confort emocional.

 

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Hay una frase en forma de dicho popular que resume a la perfección este concepto. Y es el hecho de que «no es más valiente en que menos miedo tiene de todos; sino el que tiene más miedo de todos pero no deja que ese miedo lo frene.

Es la idea de aprender a actuar a pesar del miedo, de sentir ansiedad social frente a una situación, pero dejar que esa ansiedad decida por nosotros. Es así como a medida que uno se va enfrentando una y otra vez a sus miedos, de modo progresivo, estos se van reduciendo y la zona de confort emocional se va ensanchando.

Como conclusión lo que puedo decirte, es que asumas la responsabilidad de tu propia curación, que luches por alcanzarla, y que busques ayuda profesional. En esta web puedes encontrar psicólogos de distintas partes de España, y que tienen mi total confianza para recomendarlos a los lectores de esta web.