Qué te separa de la felicidad (II)

No obstante, el hecho de que uno no haya conseguido salir por sí mismo de esa situación, no significa que no sea posible salir. Uno necesita ayuda, y muchas veces, la posibilidad de salir de «ese pozo» pasa por dejarse ayudar. Una de las profesiones más nobles que hay es la de ser psicólogo. Poder devolver la felicidad a alguien que por un motivo u otro la perdió en algún momento de su vida, es algo sumamente bello. Pero esa recuperación de la felicidad es cosa de dos.

Por un lado, está el psicólogo, que siempre da lo mejor de sí para ayudar a su paciente. Sabe seleccionar las herramientas más apropiadas y oportunas en cada caso, y el modo en que su paciente debe aplicarlas. Pero por otro lado está el paciente. Una persona que tiene por ejemplo, fobia social, y que quiere superarla, pero que debe estar dispuesta a pagar el precio de la curación. Y muchas veces, en el caso de la fobia social, ese precio es estar dispuesto a salir de la limitada zona de confort emocional en la que una persona ha estado «encerrada» toda su vida.

Y ello requiere valor, disciplina, y fuerza de voluntad, y eso es algo que únicamente el paciente puede adquirir. Si la fobia social te ha generado ya suficiente sufrimiento emocional, si te ha arrebatado la felicidad, debes tomar todo ese sufrimiento, y usarlo como «el combustible» que te sirva para motivarte, para empujarte más allá de la zona de confort emocional.

Por eso, puedes usar ese dolor emocional y ese sufrimiento que te genera la fobia social como una fuerza que te permita conseguir aquello que en otras circunstancias te sería imposible conseguir. Pueden ser desde cosas simples, como expresar tu opinión con asertividad en una conversación, hasta otras más estimulantes, como acercarte a hablar con una persona que te guste y empezar una conversación espontánea; o hacer nuevos amigos en una fiesta. Tú sabes mejor que nadie qué esferas de tu vida son las que se están viendo afectadas en mayor medida por la fobia social; y por tanto sabes en qué aspectos tienes que aplicar toda esa motivación.

Pero recuerda que es importante buscar ayuda profesional; si te comprometes con el tratamiento que el psicólogo establezca; y tienes una elevada motivación; es mucho más probable que consigas grandes avances en la curación de la fobia social.

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